¿Por qué Amberes celebra el Día de la Madre el 15 de agosto? La historia real

Respuesta rápida: Amberes celebra el Día de la Madre el 15 de agosto porque el artista y concejal amberino Frans Van Kuyck introdujo un “Día de las Madres” local en esa fecha en 1913. Eligió un día ya asociado a la Asunción de María, patrona de Amberes, y a las fiestas municipales que hacían volver a casa a las familias. La tradición local es anterior a la celebración de mayo, más extendida en Bélgica.
Si felicitas en mayo a una madre de Amberes por el Día de la Madre, quizá recibas una respuesta muy local: nuestro Día de la Madre es en agosto. Es más que una curiosidad del calendario. La celebración amberina surgió de una iniciativa cívica cuidadosamente planificada, con su propio fundador, símbolos, campaña de comunicación y una visión de la vida familiar.
En 2026 el contraste resulta especialmente visible. El segundo domingo de mayo cayó el 10 de mayo, mientras que el Día de la Madre de Amberes cae el sábado 15 de agosto. Las dos fechas representan dos caminos históricos distintos hacia la celebración moderna.
El Día de la Madre de Amberes de un vistazo
| Dato histórico | Lo que muestran las fuentes |
|---|---|
| Fundador | Frans Van Kuyck (1852–1915), artista y concejal de bellas artes de Amberes |
| Publicación de la propuesta | 6 de julio de 1913 |
| Primera celebración amberina | 15 de agosto de 1913 |
| ¿Por qué esa fecha? | La Asunción de María, la tradición mariana de Amberes y las fiestas municipales ya existentes |
| Nombre original | “Dag der Moeders” — “Día de las Madres” |
| Resto de Bélgica | Suele celebrarlo el segundo domingo de mayo |
| Aniversario en 2026 | 113 años desde la primera celebración amberina |
Las fechas y detalles anteriores están documentados en el archivo Frans Van Kuyck conservado por los Archivos de la Ciudad de Amberes y analizados en el estudio histórico de la Universidad de Amberes, Dag der Moeders: de uitvinding van de ideale moeder.
¿Quién fue Frans Van Kuyck?
Frans Van Kuyck no era sacerdote ni fabricante de tarjetas de felicitación. Nacido en 1852, desarrolló una carrera como artista, enseñó en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes y se convirtió en concejal de bellas artes de la ciudad en 1895. Ocupó ese cargo hasta su muerte en 1915.
Su labor pública ayuda a explicar cómo pudo convertir una idea en una tradición urbana reconocible. Van Kuyck tenía experiencia con exposiciones, desfiles, decoración pública y promoción cívica. Había contribuido a crear el popular barrio de la “Vieja Amberes” para la Exposición Universal de 1894 y participó en proyectos culturales y urbanos que iban de la Ópera Flamenca a monumentos y fiestas públicas. El relato de la Universidad de Amberes sobre Van Kuyck describe a un político y diseñador que entendía cómo los símbolos repetidos y los rituales compartidos podían reforzar la identidad de una ciudad.
Ese contexto importa. El Día de la Madre de Amberes no surgió espontáneamente de una vieja costumbre popular. Van Kuyck lo diseñó deliberadamente para que resultara familiar, para que hogares y comercios pudieran repetirlo con facilidad y para conectar la ciudad moderna con símbolos familiares y religiosos ya establecidos.
¿Qué ocurrió en Amberes en 1913?
El 6 de julio de 1913, el comité organizador y de propaganda del “Día de las Madres” publicó un folleto escrito por Van Kuyck. Explicaba por qué las madres debían tener una celebración anual propia y detallaba, con una precisión práctica poco habitual, cómo debían observarla las familias y los comercios.
Van Kuyck presentó la idea como suya y afirmó que se había desarrollado con independencia del movimiento estadounidense del Día de la Madre. Poco más de un mes después del folleto, Amberes celebró su primera gran fiesta el 15 de agosto de 1913. Los investigadores de la Universidad de Amberes la describen como la primera celebración moderna del Día de la Madre en Europa, tratando con razón las costumbres religiosas más antiguas que honraban a las madres como tradiciones distintas.
El momento importa, porque el calendario estadounidense hoy familiar aún no era la norma en Bélgica. Anna Jarvis había organizado un homenaje a su madre en Virginia Occidental en 1908, pero el presidente estadounidense Woodrow Wilson no proclamó el segundo domingo de mayo como conmemoración nacional hasta el 9 de mayo de 1914. El modelo de mayo se difundió más ampliamente en Bélgica durante los años veinte. La celebración amberina de agosto es, por tanto, anterior tanto a la proclamación de Wilson como a la adopción generalizada de la fecha de mayo en Bélgica. La Library of Congress documenta el acto de Jarvis de 1908, la proclamación de Wilson de 1914 fija la posterior fecha oficial estadounidense y The Brussels Times sitúa la difusión belga de la celebración de mayo en los años veinte.
¿Por qué eligió Van Kuyck el 15 de agosto?
La explicación histórica más sólida tiene tres partes relacionadas. Reducirla a una sola hace perder de vista lo deliberada que fue la elección de la fecha.
1. Ya era la fiesta de la Asunción
En el calendario católico, el 15 de agosto es la Asunción de María. Para el plan de Van Kuyck, María aportaba una imagen inmediatamente reconocible de la maternidad. Elegir una fiesta consolidada daba además a la nueva celebración una sensación de continuidad: los hogares amberinos no tenían que hacer sitio a una fecha completamente desconocida.
2. María era la patrona de Amberes
El vínculo era local además de religioso. Según la historia de la parroquia catedralicia publicada por la Ciudad de Amberes, Nuestra Señora está reconocida como patrona de la ciudad desde 1124. La fiesta mariana formaba parte, por tanto, de la identidad de la ciudad mucho antes de que Van Kuyck propusiera el Día de la Madre. El relato histórico de la Ciudad de Amberes explica cómo Nuestra Señora se convirtió en patrona de Amberes y de sus habitantes.
3. La fecha coincidía con las fiestas municipales de Amberes
El propio folleto de Van Kuyck añade una razón práctica que suele omitirse en los relatos populares: el 15 de agosto caía durante las fiestas municipales de Amberes. Quienes se habían mudado solían regresar a la casa familiar para la ocasión. Una celebración familiar situada en esa fecha contaba, por tanto, con un público asegurado y un marco natural.
La respuesta más exacta no es, en consecuencia, simplemente “por la Virgen María”. La asociación mariana dio sentido al día, mientras que las fiestas ya existentes de la ciudad lo hicieron socialmente viable.
¿Fue el Día de la Madre de Amberes una invención católica?
No. El marco católico era claro, pero la Iglesia católica no creó el “Día de las Madres” de Van Kuyck. Van Kuyck era un político liberal y su folleto presentaba la celebración como universal: algo que no debía pertenecer en exclusiva a un partido, una religión, una clase social o un territorio.
Al mismo tiempo, sería engañoso calificar el plan de totalmente laico. Van Kuyck esperaba que el significado mariano de la fecha atrajera a la Amberes católica. La prensa católica respondió de forma positiva, aunque algunos artículos se centraron más en la fiesta de Santa María que en su nuevo Día de la Madre. La investigación universitaria describe, por tanto, un solapamiento calculado: una iniciativa cívica y familiar que tomó prestada la fecha, la simbología y la fuerza emocional de una gran festividad religiosa.
Esa tensión es una de las razones por las que el caso amberino resulta históricamente interesante. La celebración podía promoverse como ampliamente inclusiva y, al mismo tiempo, reforzar el ideal familiar cristiano convencional, influyente en la Bélgica de principios del siglo XX.
¿Cómo fue el primer “Día de las Madres”?
Van Kuyck hizo mucho más que fijar una fecha. Su folleto ofrecía un plan detallado para la casa, la mesa y el regalo.
Se animaba a las familias a decorar partes de la casa con flores y cintas. Se pidió a los panaderos que elaboraran un pan con una forma especial, mientras que un “pastel de la madre” contendría un haba, al modo de las tradiciones de Reyes. Los niños podían contribuir a un “archivo de la madre”, un libro de recuerdos que conservaba memorias familiares y muestras de gratitud.
La propuesta incluía incluso una joya. Se animaba a los padres a regalar una “joya de la madre”: un corazón radiante grabado con los nombres de los hijos como símbolo del amor materno. Dibujos y bocetos conservados relacionados con esa joya están identificados en el fondo Van Kuyck de los Archivos de la Ciudad de Amberes. La reconstrucción del programa de 1913 de la Universidad de Amberes señala además que Van Kuyck ideó un formato alternativo para los orfanatos, de modo que los niños sin madre en casa no quedaran simplemente excluidos.
Estos detalles revelan algo importante: joyas, comida, flores, memoria y participación familiar formaban parte de la tradición amberina desde su primera edición. No fueron todos añadidos décadas después por publicistas modernos.
¿Formaba parte el comercio de la tradición desde el principio?
Sí. El plan de Van Kuyck era emocional y cívico, pero también estaba organizado comercialmente.
Sabía que panaderos, orfebres, floristas y otros comerciantes locales darían al nuevo día una forma pública repetible. La asociación de comerciantes Antwerpen Vooruit, fundada en 1890, ayudó a contactar con negocios, distribuir carteles y promover la celebración a través de su publicación Antwerpen Vooruit/Anvers Avant. El estudio de la Universidad de Amberes considera esa coordinación central para la rápida construcción de la nueva tradición. Su análisis de la campaña se basa en el folleto de Van Kuyck, la correspondencia con comerciantes y la investigación histórica posterior.
La prensa de la época también ofrece una medida llamativa de la actividad pública. En la Groenplaats, los floristas empezaron a vender desde las 5:00 de la mañana. Tras ofrecer miles de composiciones, cestas y macetas, al parecer se quedaron completamente sin existencias hacia las 10:00. Aun así, la crónica describía la actividad sobre todo como la fiesta de Santa María, lo que muestra que la nueva etiqueta de Van Kuyck no había desplazado de inmediato el significado más antiguo del 15 de agosto. La Universidad de Amberes cita la crónica del 16–17 de agosto de 1913 de Gazet van Antwerpen.
Las fuentes, por tanto, no permiten una moraleja sencilla. El comercio no inventó el sentimiento de gratitud que Van Kuyck quería que las familias expresaran, pero comerciantes y productos formaban parte de su mecanismo para convertir ese sentimiento en una costumbre anual.
Creencias populares frente al registro histórico
| Creencia popular | Lo que respaldan las fuentes |
|---|---|
| “Amberes trasladó el Día de la Madre a agosto porque la versión de mayo se volvió demasiado comercial.” | La cronología no respalda ese origen. La celebración amberina comenzó en agosto de 1913, antes de la proclamación estadounidense de Wilson en 1914 y antes de que la fecha de mayo se generalizara en Bélgica. El propio plan de Van Kuyck también implicaba a comerciantes y regalos. |
| “La Iglesia católica creó el Día de la Madre de Amberes.” | No. El iniciador documentado fue Frans Van Kuyck, concejal liberal. La tradición católica influyó, eso sí, con fuerza en la fecha y la simbología elegidas. |
| “El 15 de agosto se eligió solo porque María es la madre de Jesús.” | Incompleto. La Asunción y la patrona de Amberes eran centrales, pero Van Kuyck también eligió una fecha dentro de las fiestas municipales, cuando las familias solían reunirse. |
| “Regalar joyas es un añadido comercial moderno.” | Incorrecto. El programa de Van Kuyck de 1913 ya proponía una “joya de la madre” grabada con forma de corazón. |
| “Amberes celebró el primer Día de la Madre del mundo.” | Demasiado amplio. La celebración estadounidense de Anna Jarvis es anterior y costumbres religiosas más antiguas ya honraban a las madres. Los investigadores describen la iniciativa amberina de 1913, con más precisión, como la primera celebración moderna del Día de la Madre en Europa. |
| “Todo el mundo en Amberes rechazó la fecha de mayo.” | Sin respaldo. Las fuentes acreditan una tradición local duradera, no la práctica privada de cada habitante. Algunas familias reconocen una fecha, otra o ambas. |
¿En qué se diferencia el Día de la Madre de Amberes del resto de Bélgica?
La mayor parte de Bélgica sigue el calendario del segundo domingo de mayo, asociado al movimiento internacional del Día de la Madre. La celebración local más conocida de Amberes permanece fijada al 15 de agosto, sea cual sea el día de la semana.
Eso crea cada año una diferencia práctica:
- La fecha belga de mayo se desplaza porque está ligada a un domingo.
- La fecha amberina no se mueve porque está ligada al 15 de agosto y a la Asunción.
- En 2026 las dos fechas son domingo 10 de mayo y sábado 15 de agosto.
Es más preciso describirlo como una tradición amberina que sugerir una frontera legal o una regla obligatoria. El Día de la Madre es en sí mismo una práctica social: cada familia decide cómo y cuándo celebrarlo.
¿Por qué la tradición se ha mantenido más de un siglo?
Los historiadores llaman a veces “tradiciones inventadas” a costumbres como el Día de la Madre de Amberes. Eso no significa que sean falsas. Significa que sus rituales se crearon deliberadamente y se repitieron hasta adquirir continuidad y peso cultural.
El diseño de Van Kuyck tenía varias ventajas. Reutilizaba una fecha familiar, conectaba el hogar con la ciudad, aportaba símbolos reconocibles y sumaba organizaciones capaces de repetir el mensaje. También dejaba espacio para el elemento más simple y duradero: las familias podían adaptar la celebración manteniendo el 15 de agosto como referencia local.
La permanencia de la tradición es medible. El año 2026 marca 113 años desde el primer “Día de las Madres” amberino. Su significado ha evolucionado y las familias modernas son mucho más diversas que el ideal doméstico descrito en 1913. La fecha sobrevive porque los habitantes de Amberes han seguido haciéndola suya, no porque cada detalle del guion original de Van Kuyck permanezca intacto.
De la “joya de la madre” de Van Kuyck a un regalo personal hoy
Hay una razón histórica directa por la que las joyas encajan en esta historia: una joya simbólica y grabada formaba parte del primer programa de Van Kuyck. Eso no convierte toda campaña de joyería en históricamente relevante. Un regalo moderno debe seguir eligiéndose pensando en quien lo recibe: su estilo, las piezas que realmente lleva y el significado que la familia quiere darle.
Para el Día de la Madre de Amberes, Uniglo devuelve la historia a una pregunta práctica: ¿qué disfrutaría realmente llevando más allá del 15 de agosto?
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